Letná es la gran explanada que se asoma al Moldava. Desde allí se ven los puentes en fila, uno tras otro, y a sus pies los tejados de la Ciudad Vieja. No hace falta dedicarle media jornada.

Vaya primero al mirador. Con diez o quince minutos basta: una foto y luego un rato mirando sin el teléfono. La luz de la tarde es más suave y por la mañana hay más calma. Y sí, suele hacer viento.

Después, adéntrese diez minutos en el parque y notará cómo se apaga el ruido del centro. Luego baje hacia el río y entre en Josefov: sin proponérselo, habrá dado la vuelta completa.

De vuelta en Maiselova, siéntese a descansar. El restaurante abre todos los días de 11:30 a 22:00.